
Àlex Brendemühl, galardonado el lunes con el premio Gaudí al mejor actor por
Las dos vidas de Andrés Rabadán, y Marta Torné, la sufrida María de la serie
El internado, protagonizarán a partir del 3 de marzo en el Teatre Borràs un idilio de flechazo, rutina y desamor en la comedia romántica
Más allá del puente. Bajo la dirección de Roger Gual, la obra, de David Botello, narra la relación a lo largo de un año de dos treintañeros que se conocen justo cuando sus vidas se asoman al abismo: están a punto de tirarse por un puente.
En su oportuno encuentro, saltan chispas y olvidan sus intenciones suicidas para iniciar una convivencia «explosiva», define Brendemühl, que dibuja el personaje de un pintor «muy desastroso en sus relaciones, enganchado al amor idealizado de su ex y temeroso de experimentar nuevos sentimientos». Se trata, aduce el intérprete, de una historia «cercana y simpática, que habla del amor y el desencanto; de separaciones, con un enfoque cómico y sin grandes dramatismos».
Estaba previsto que los enamorados de esta ficción fueran Kira Miró y Santi Millán, de quien surgió la idea y que produce el montaje con su compañía Zoopa. Pero el fichaje del actor para un
lateshow de la cadena Cuatro impuso el cambio de cromos. A Brendemühl, que en los últimos años ha destacado con sus trabajos cinematográficos (en primavera estrenará las películas
Rabia y
Héroes), le gusta volver a las tablas, donde empezó su carrera, siempre que puede. «Se aprende mucho y es un trabajo muy vivo y que te permite entrar en profundidad en el texto y en los personajes», subraya.
Más novato en la dirección escena es el cineasta Roger Gual (codirector y guionista de la premiada
Smoking room y bisnieto del célebre dramaturgo Adrià Gual), que dirigió a Brendemühl en el filme
Remake y a Vicenta N’Dongo, en el monólogo
La pata negra. «El teatro me produce mucho respeto. Ha de ser una obra brillante y esta me cautivó porque relata los distintos ánimos que atraviesa una pareja desde el enamoramiento hasta el desgarro y tiene un variado arco narrativo», declara el director, que defiende la elección de Brendemühl porque «tiene ese punto de perdedor que todos llevamos dentro y se ajusta mucho al papel».
FAMA CATÓDICA / Gual también elogia la aportación de Marta Torné, barcelonesa de 31 años y estrella catódica que debuta sobre un escenario: «Ha sido un superdescubrimiento. Le ha dado un giro muy interesante al perfil de esa joven tierna, muy insegura, frágil, inocente, algo bipolar y esotérica».
Cuenta la actriz que tras seis temporadas dándole a la fregona en un lúgubre internado, le apetecía mucho cambiar el chip. «Quería hacer algo divertido, amable. Àlex es muy gracioso, y hasta tengo miedo de que me dé la risa en escena», revela Torné, que reconoce sus nervios ante su estreno frente a la platea con un papel protagónico. «Hubiera preferido algo más coral, pero era un gran reto y me lancé. Ensayamos mucho y poco a poco me voy tranquilizando», dice, encantada de poder aparcar el AVE por un tiempo y volver a su ciudad a estar con los suyos.